Anuncio de muerte

Son increíbles las diversas creencias que tienen algunas personas de mayor edad en la capital de la república. Muchas ocasiones me han llegado algunas supersticiones a mis oídos que, en esta ocasión, les contaré con lujo de detalle.

Por: Julio Ramírez

Hace dos o tres semanas me encontraba en las calles de mi colonia de Atizapán de Zaragoza en el Estado de México. Ya eran pasadas las nueve de la noche y la oscuridad había inundado todo el ambiente.

Mi hermano Luis y yo nos dirigimos a casa después de “echar la reta”, pero en el transcurso del camino nos llamó mucho la atención una lechuza posada en el balcón de una vivienda, caso rarísimo porque en estos tiempos, ese tipo de animales sólo se pueden encontrar en provincia.

El animal imponente, plumaje gris, tamaño considerable, fijo como hierro, ojos penetrantes y garras largas, nos sorprendieron aún más.

Cuando pasamos frente a la Lechuza, esta comenzó a revolotear cerca de la ventana, sus alas largas comenzaron a aletear dejando entrever el poder de dicha criatura, se escuchó tan fuerte que pensamos nos iba a atacar o algo parecido.

Momentos después se elevó y estiró completamente sus alas, la verdad la Lechuza tenía un tamaño impresionante, mi hermano tuvo un poco de miedo “córrele, no nos vaya a perseguir”, volteé y la miré a los ojos, su mirada penetrante sólo se dirigió hacia el techo –blanco- de la casa y se posó sobre este.

Anuncio de muerte capitalino errante

foto: internet

Llegamos a nuestro hogar y le contamos a mi madre, ella espantada exclamó que dónde la habíamos visto, le dijimos en cuál casa y sólo nos dijo que a ver si no hay algún fallecido en el lugar del acontecimiento.

Una semana después nos enteramos que un señor de aproximadamente 50 años había fallecido causa de un accidente automovilístico, el difunto vivía en la casa donde vimos la lechuza.

Mi mamá nos contó que su abuela siempre les decía que cuando vieran a una lechuza la ahuyentaran porque sus graznidos anuncian la muerte de alguna persona que viva en donde esté posada la criatura.

¿Verdad o mito? No lo sabemos, pero hay miles de historias urbanas que rondan las calles de nuestra ciudad. Si alguna vez logran ver una lechuza que comienza a revolotear, no se sorprendan si en los siguientes días se enteran de la muerte de alguna persona, puede ser su vecino o hasta alguien muy cercano a ustedes.



Comunicólogo FES Acatlán, Marketing Digital, fútbol y según escritor.


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