¡Asústame panteón! – La Mataviejitas

La Dama del Silencio 

Julio Ramírez / @10julio_rami / julioramirez@capitalinoerrante.com

“La mataviejitas, la mataviejitas, la mataviejitas quiere echarse a tu abuelita, es una descarada, no la detiene nada…”, con esta poesía hecha canción por parte de una excelente y muy creativa artista –obvio nos referimos a AMANDITITITA-, empezamos la historia de esta semana, seguro ya han oído hablar de ella.

Luchadora por pasión y comerciante por vocación, encontramos a nuestro personaje del día de hoy. En el encordado se le conocía como La Dama del Silencio y en las calles de la zona metropolitana era Doña Juana, la que vende palomitas de maíz.

Su fiel devoción a La Santa Muerte es un punto que me hace pensar el por qué de sus actos, aparte de tener una mamá con problemas de alcoholismo capaz de venderla por algunas cervezas, ser violada y maltratada toda su infancia, también sufrió la muerte de uno de sus cuatro hijos –asesinado a golpes en la calle-, son partes importantes para crear el perfil asesino de Doña Juana.

Foto: Internet

La Dama del Silencio no encontró razón para seguir en los cuadriláteros y decidió optar por jugar al doctor –como en su infancia- y sus pacientes predilectos eran señoras de la tercera edad, que se asemejaban a su madre viciosa.

El juego comienza desde el momento que Juana contacta a su paciente para pactar la cita de su revisión mensual o semanal, dependiendo de la situación y la conveniencia para la doctora y la enferma.

Como la seguridad en nuestro país es excelente (especialmente en el DF) y las instituciones gubernamentales son muy competentes, nuestro personaje principal se hace pasar por una doctora/enfermera que es enviada por alguna institución distrital para ayudar a la comunidad mayor de los 60 años.

Toda doctora se debe ganar la confianza de sus pacientes y La Dama del Silencio es especialista en entrar por tejidos emocionales de las abuelitas deefeñas ya que, tras el abandono de sus familiares y la soledad que inunda la recta final de sus vidas, pueden ver un rayo de luz al final del túnel. “Por fin el gobierno está haciendo algo por los viejos, por nosotros”, dice una de tantas cabecitas blancas.

Juana Barraza Samperio está lista para la primera consulta de su corta carrera profesional. Transcurre la década de los 90. Siempre vistiendo de rojo, es el ritual que va a seguir durante toda su carrera, le gusta ese tono, tal vez es por el rojo sangre con el que manchará su bata blanca después de pasar el bisturí por la piel vieja y reseca de sus pacientes o cuando tenga que mutilar alguna parte del cuerpo, uno nunca sabe.

Nuestra Doctora no tiene consultorio y por eso debe de dar servicio a domicilio. Llega a la casa de su primera paciente. El olor a soledad le recuerda su infancia cuando su madre le abandonó por unas cuantas gotas de cebada. Inicia la terapia. Comienza por sacar los utensilios que utilizará durante la sesión. Toma un cuchillo, bisturí y tijeras para afilar las navajas, mientras sostiene charla con su primera víctima acerca de la ayuda que les está brindando Carlos Salinas de Gortari (el mejor presidente de la historia en México, recordemos que transcurre la década de los 90) para que la gente de la tercera edad tenga un mejor nivel de vida.

Foto: Internet

De repente cae la tarde, el sol está a punto de ocultarse y La Dama del Silencio hace alusión a su apodo. Toma por la espalda a su paciente y la comienza a acariciar, de pronto ve que su bisturí brilla y empieza a abrir la piel arrugada de su víctima, le da un placer profundo ver el sufrimiento en la viejita que pareciera estar viendo a su madre sufrir y así, vengarse de todas las cosas que le hizo pasar.

Por más que la abuelita pide clemencia, Juana toma las tijeras/cuchillo para comenzar la mutilación de alguna parte del cuerpo, bueno, depende del tiempo que disponga porque el final será el mismo; la estrangulación.

Tira del calcetín, media, bufanda o cualquier prenda de ropa que sirva para rodear el cuello de la viejita hasta que su paciente no tiene aliento alguno. Le da una satisfacción enorme pensar que eso pudiese hacer con su madre y sigue practicando lo mismo durante 10 años aproximadamente, con diferentes pacientes.

Como siempre las autoridades pertinentes no hacen la investigación necesaria para dar con los homicidios de la afamada Mataviejitas, quien asesinó, mutiló, robó y hasta violó a sus víctimas y no era posible ser mayor de 60 años (mujer), vivir en el Distrito Federal esperando que algún día toquen a tu puerta, abras  y sea La Dama del Silencio esperando vengarse de su madre matando a toda viejecilla que sea posible hacerla sufrir hasta terminar con el último respiro de su larga vida.

En el 2006, después de asesinar y apuñalar a su última víctima en su historial delictivo de aproximadamente 10 años (1996 al 2006), Juana Barraza Samperio fue detenida cerca de la colonia Moctezuma en la Ciudad de México, coincidía las huellas dactilares y la descripción del presunto asesino serial de ancianas –ni eso sabían las autoridades, pensaban que era hombre el responsable de los homicidios- que resultó ser una fémina con resentimiento y odio hacia personas similares a su querida madre.

Actualmente se encuentra en el penal de máxima seguridad de Santa Martha Acatitla con una condena de 759 años y 17 días de prisión por los cargos de robo y asesinato de al menos 20 personas de la tercera edad.

Piénsenlo dos veces antes de contratar una enfermera para que cuide a su madre cuando las canas y el cansancio sean notorios. Puede que recojan el cuerpo inerte de su mamá y en la radio sonando; “La mataviejitas, la mataviejitas, la mataviejitas quiere echarse a tu abuelita…”, no quedará más que seguir cantando. Juana Barraza Samperio alías la “Mataviejitas” o la “Dama del silencio”.

Recuerden, opiniones, comentarios o sugerencias abajo con su servidor 🙂

 

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La Guía Definitiva de la Ciudad de México


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