Barbacoa Don Pedro – Diente de León

Por Sergio Romero / @sr24_182 / sergioromero@capitalinoerrante.com


 

Cuando practicas algún deporte por las mañanas o te dedicas a echar la fiesta todos los fines de semana, lo que más pide tu cuerpo es un consomé muy caliente con “harto” garbanzo y una agüita de horchata o jamaica para despertar.

Cuando haces ambas cosas, es decir, que vas a jugar fútbol bien crudo, entonces el desayunar taquitos de barbacoa con su consomé y agua fresca se convierte casi en algo obligatorio.

He conocido muchos lugares para comer tacos de barbacha, algunos muy muy buenos, otros mediocres, otros muy malos. En algunos le ponen granos de sal, otros le echan manteca, otros hacen hoyos en tierra para prepararla, pero hoy hablaré del mejor lugar, y de mi primer amor, la barbacoa de Don Pedro.

Situada en Manuel González, casi esquina con el Eje Central, a un lado de la Comercial Mexicana en Tlatelolco, este lugar ha estado desde los tiempos del mismísimo Chabelo, regalando sabor y curando las crudas de casi todo el que pase por ahí.

Desde que su servilleta tenía unos tres o cuatro años, -y ya llovió-, recuerdo que mi padre me llevaba ahí todos los domingos para darle una mordidita al taco y comerme mi consomé. Así fue como me convertí en adicto, fanático del borrego, hasta que pronto vi incrementar mi número de tacos cada domingo, de uno a dos, dos a tres, y así, hasta llegar a los seis que me llego a comer hoy en día.

Si ustedes disfrutan de la barbacoa tanto como yo, entonces les va a encantar este lugar que comenzó siendo un puestito callejero como los muchos que hay, hasta que, en el mismo lugar donde siempre han estado, construyeron su restaurantito.

¿Quién dijo que la comida no deja?, pues todos los sábados y domingos de ocho hasta aproximadamente las tres de la tarde que se las acaba la comida –o antes, si es que hay partido importante de fut, elecciones, viene el Papa, o algo inusual acontece en nuestro país- esta taquería se encuentra abarrotada.

Existen algunos que pertenecemos a la vieja escuela y esperamos nuestro banquito para comer en la calle, tal y como siempre ha sido, mientras otros disfrutan más del interior de este restaurante.

Familias enormes suelen ir desde todas partes del Distrito y hasta el Estado de México para disfrutar, así como policías en su tiempo libre, doctores y otros.

Mis tacos favoritos son los de campechano y costilla pero no dejes pasar la oportunidad de probar riñón, lengua y hasta moronga. Para saciar tu curiosidad pide un dorado, aunque debo advertirte que casi no tienen mucha carne.

El hit del lugar ha sido, es, y será el maravilloso consomé de carnero. Calientito y con mucho garbanzo y arroz, sólo así se debe disfrutar –yo me llego a comer hasta dos, pero si no quieres tanto puedes pedir medio-.

Cada taco o plato de consomé, cuesta catorce pesos, por lo que en promedio gastas unos cien pesos por persona, mientras que el agua cuesta veinte el litro y trece el medio. Te recomiendo la de horchata, aunque también venden de jamaica, tamarindo y hasta jugo de naranja.

Disfruta un excelente desayuno familiar, o quítate la cruda en el mejor lugar del universo para comer tacos, y si no es así, mencióname de otras buenas taquerías en los comentarios.



La Guía Definitiva de la Ciudad de México


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