El Canto de la Sirena – Diente de León

Por Sergio Romero / @sr24_182 / sergioromero@capitalinoerrante.com

¿Te gusta el camarón gigante? SIN ALBUR. Bueno, pues hoy toca contarte un poco sobre el mejor lugar de camarones para pelar.

Y claro, no solamente eso, sino también de ostiones, mojarras, jaibas, pulpo, ceviche y demás tesoros del mar.

Cuenta la leyenda que El Canto de Sirena comenzó siendo un changarrito donde podía encontrar al dueño abriendo los ostiones con su señora – ¡cielos, qué difícil es hablar de malditos mariscos sin tirar albur!-, preparando los cócteles, etc. Sin embargo, la ubicación les permitió atraer más y más clientela hasta que se adueñaron de toda la calle.

Así es, alrededor de 5 restaurantes de todos los tamaños y estilos se encuentran en el mismo lugar, ubicado en Melchor Ocampo 69, Colonia Tlaxpana, mismo que se ha convertido ya, por méritos propios, en uno de los mejores restaurantes de mariscos, y anfitrión por excelencia de cientos de persona cada día.

Hablaba de que la ubicación, además del excelente servicio y calidad de la comida, ayudaron mucho a crecer al Canto de Sirena, y es que, como cuenta mi papá, con quien he ido a comer ahí desde que tengo memoria, el lugar está muy cerca tanto de oficinas de gobierno, plazas comerciales, y escuelas; por lo que todos a la hora de la comida ya sabían a dónde asistir.

Y esto últimamente ya no se limita a estudiantes, comerciantes y “Godínez”, sino también a actores y actrices –una vez me topé con Los Mascabrothers y Roxana Castellanos-, pues la zona teatral se encuentra bastante cerca.

Afortunadamente el menú es variado, tanto, que permite a personas que no son afectas a los mariscos probar pechugas y carnes. Para “picar”, te recomiendo que pidas unas ricas jaibas, o bien un cóctel de ceviche.

Los mejores platos fuertes que hay –a mi parecer- es la mojarra, el pulpo en su tinta acompañado de arroz, el filete de pescado con ensalada, los ostiones a la diabla y los camarones para pelar.

Me centro en los últimos dos, pues son lo representativo del lugar. Si te gusta mucho el picante y el queso, entonces los ostiones son para ti. Si te gustan más las cosas ácidas, pide tus camarones.

8 camarones –a veces menos, porque depende del tamaño-, acompañados de una totalmente innecesaria hoja de lechuga, a tu disposición para que los peles poco a poco y los prepares con sal, limón y salsa, a tu gusto, realmente un manjar de los dioses, aunque te queden las manos apestosas.

Los precios varían, pero un plato de camarones cuesta menos de 200 pesos, así que guárdale un poco en caso de ser gordo como yo y comerte dos –más el cóctel, los chescos, la propina, etc-.

Si llegas y ves mucha fila no te asustes, tienen 5 restaurantes, como dije más arriba, más una organización y servicio espectaculares, el tiempo de espera no es mayor a los vente minutos, garantizado.

¿Conoces otros lugares chidos para comer mariscos? No olvides ponerlo en los comentarios y gracias por leer.



La Guía Definitiva de la Ciudad de México


Déjanos un comentario