Enrique Taboada: cine de terror gótico muy mexicano.

Lamentablemente, el cine de terror mexicano ha quedado muy mal ante la mirada internacional por las más recientes cintas y es que hemos abandonado nuestro cine clásico para imitar al estadounidense, olvidándonos de las tramas que por tanto tiempo nos aclamaron y utilizando más efectos especiales.

Nuestras nuevas películas de terror se basan ahora en quién puede hacer un fantasma más real y olvidamos la historia, muchas veces, ni el director entiende el final de la película, pero eso sí, ya la postula para “cine de culto”.  Otro error es creer que por tener como protagónico a una actriz de gran fama, la película será buena (otro error gringo) Sobrenatural de 1996 con Susana Zabaleta es un ejemplo ¿De quién fue esta idea?

Hace unos días, veía una entrevista sobre la segunda parte de la película “Kilometro 31” y no pude dejar de pensar en que nuestro actual cine de terror, más que por talento, se mueve por palancas muy, muy altas.

Presumir en nuestra lista películas como “El esqueleto de la señora morales”, “Alucarda”, “Dracula de 1931”, “Dos monjes” o “El fantasma del convento”  ya no basta.  Tal vez nuestro cine de terror llegó hasta “Cronos” de Guillermo del Toro para comenzar con el Nuevo Cine Mexicano. El único caso que podría rescatar sería “Somos lo que hay” de 2010 de Jorge Michel Grau y en realidad, no estoy muy seguro de este comentario.

Pero no todo es negativo y es que ahora quisiera rescatar a un olvidado, el maestro que nos abandonó en 1997 pero que dejó una obra que no podrá ser olvidada fácilmente. Uno de los directores más grandes nuestro cine de terror e inspiración de muchos novatos a continuar con esto fue el maestro Taboada. Directores como Guillermo del ToroQuentin TarantinoDaniel GruenerLeopoldo Laborde y Víctor Osuna, entre otros, han dicho tener fuerte influencia de él.

Es importante recordar que antes de dirigir, fue guionista de las clásicas películas mexicanas  “Chuco el Roto”. Considerado por la crítica y el público como el maestro de la época dorada del cine de terror mexicano. Su obra inaugura con “Hasta el viento tiene miedo” (1968), “El libro de piedra” (1969), incursiona en el slasher con “Más negro que la noche” (1975) y culmina su tetralogía clásica en plena década de los 80 con “Veneno para las hadas” (1984). (opinión personal, la mejor de su saga).

Para Taboada lo importante era contar una buena historia y mantenerte con el suspenso hasta el final, siendo este, un desenlace inesperado o diferente a lo que otros directores nos tenían acostumbrados, siempre jugando con las sombras y los escenarios solitarios. Aunque carecen de efectos especiales impresionantes y es posible que a muchos les aburran por esto, la tetralogía del terror de Taboada son clásicos que tienes que ver este día de muertos.

Hasta el viento tiene miedo es una película mexicana de horror gótico filmada en 1968 en México, protagonizada por Marga López y Maricruz Olivier, y dirigida por Carlos Enrique Taboada. Hasta el viento tiene miedo se considera una película de culto entre los fanáticos mexicanos del cine de horror y casi siempre se muestra en televisión mexicana los días de Todos los Santos y el día de los muertos. Fue la película más popular de Taboada, si bien Veneno para las hadas fue su película más premiada. Disfruta aquí

El libro de piedra es una película mexicana de horror gótico estrenada en 1968. Logró convertirse en una de las películas de culto más populares del cine mexicano, de las pocas películas del género de horror gótico que se mantienen dentro del culto de las películas mexicanas de los años 60. Algunas personas creen que El libro de piedra es una copia de Otra vuelta de tuerca de Henry James, pero esta historia es bien asimilada y sirve únicamente como influencia. Disfruta aquí.

Más negro que la noche es una película de suspenso mexicana de 1975 escrita y dirigida por Carlos Enrique Taboada. Fue protagonizada por Claudia Islas, Susana Dosamantes, Helena Rojo y Lucía Méndez. Disfruta aquí.

Veneno para las hadas es una película mexicana de horror de 1984, es una de las últimas películas que Taboada dirigió ya que después se dedicó principalmente a escribir para otros directores y a realizar trabajos televisivos. Veneno para las hadas es quizá su obra mejor lograda del género. Esta película es particularmente interesante por estar filmada casi en su totalidad desde el punto de vista de las dos niñas protagonistas. La posición de cámara se mantiene al nivel de los ojos de las niñas, y los encuadres impiden que veamos a los adultos que aparecen en la historia en su totalidad, escuchándolos como voces fuera de cuadro o dando la espalda al espectador. Disfruta aquí.



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