Entrevista “El Muertho de Tijuana”.

Sentado detrás de su piano y micrófono, El Muertho prepara su equipo. Con cuidado y delicadeza desenreda los cables, y conecta en diferentes contactos a sus pies. Su “capa” negra con bordes acampanados danza en el pequeño espacio que escogió para dar su show la tarde del sábado 30 en la pulquería “Los Catrines”.

1

Entre movimiento y movimiento toma su pequeño tarro de barro, y con manos temblorosas da un gran trago con el cual mueve su garganta de manera casi exagerada.

“Entonces estas son las famosas micheladas. No se les olvide que yo soy de arriba” le platica a sus compañeros.

Alguna vez estuvo vivo. Cuando tenía una esposa y era miembro activo de su iglesia. Fue ahí que pudo ver de cerca la forma indiscriminada con ll que alguno Padres roban, Ese fue su rompimiento con la institución.

Su relación con Dios es más complicada. “Si eres guapo te va bien. Pero si no..” se detiene y traga saliva. Entonces recuerda como lo llegaron a detener los policías “así nomás por feo”. Fue por eso que se vistió como se viste, platica con un brillo muy especial en sus ojos.

2

<<”Así te quería ver, pinche Muertho maricón” me respondió Dios>> dice para quien  es una gran influencia el grupo KISS y Lady Gaga en su propuesta visual. En la música, por otro lado, no hay punto de comparación.

Empezó de músico “mendigo”, tocando por lo que diera la gente. Después, su “amante” decidió que era hora de grabar su primer álbum, “Padre Santo”. En él, habla sobre su propia decadencia, la cual decidió encarar con humor. Eso es algo que se le da bien.

Como en la canción “Maldita Diabetes”. Comenta como, por un lado, hay quienes deciden sobrellevarla con una estricta disciplina, ”y estamos los que decimos ´sí voy a vivir un año, que sea bien’. Aunque ambos se merecen mi respeto”.

La charla termina, es hora del show.

Prepara a “sus músicos” (así se refiere a sus dedos), mira hacia todos lados, hacia arriba. Junta las manos en forma de rezo, y las levanta como invocando a una fuerza superior que nos posea y ayude a exorcizar a algunos demonios.

“No me dejen abajo, ¡denme un aplauso!” y el Muertho nos enseña a estar vivos.

3



Escritor, estudiante de comunicación. Fan de la vida, los libros, la música y un buen café.


Déjanos un comentario