‘Godzilla: King of the monsters’, ¿ver o no ver? he ahí el dilema

El kaiju más famoso de todos los tiempos vuelve al cine con una película que lo enfrenta a otros monstruos de antología como Rodan y King Gidorah; sin embrago, la critica hizo de la suyas, pues al cierre de esta edición la cinta cuenta con 39% de desaprobación en Rotten Tomatoes y si ustedes le dan la importancia necesaria a las reseñas de los profesionales, entonces no pinta nada bien para la otrora metáfora al temor nuclear.

Como si de una nueva Batman v Superman se tratase 🙁

Godzilla: King of the monsters lleva ya un ratito en cartelera y las oportunidades para verla en pantalla grande disminuyen con el paso de los días, ¿la veo en el cine o me espero 48 años a que la pasen en el Canal 5? Al respecto, quiero dedicar este espacio a exponer los puntos a favor de este muchachote y sus ambiciones de continuar todo un monsterverse que no colapse como el universo DC o el de X-Men.

El director

Michael Dougherty podrá ser un nombre desconocido para la persona promedio, pero toma muy poca investigación averiguar que este hombre es responsable directo de un hito en la cultura popular, específicamente en la mitología del halloween.

Trick ‘r Treat proviene directamente de la psique de este señor, cinta plagada de legendarios momentos y personajes del terror aderezados con un humor negro exquisito, además de una atmósfera embriagante de la festividad que invita a ‘maratonear’ unos cuantos sustos en ese día tan genial de octubre.

Por si no fuera suficiente, Dougherty carga con el titulo de guionista en la mejor película de X-Men a la fecha, X2: X-Men United -no me crean, pero ese es el título con que se promovía y sí, está bastante piñata-. No podemos ignorar que también carga ese nombre en la espantosa e insufrible Superman Returns y Krampus no le quedó tan chida.

Los efectos.

Fuente: IMDb

No existe nada más delicioso a la vista que unos buenos efectos visuales de titanes agarrándose a catorrazos y, la neta, nuestros compañeros de oriente quedaron a deber por mucho. Quizá tengan las mejores películas de Gojira y todo, pero el deleite de la pupila es una reverenda tomada de pelo.

Especial mención a la espantosa trilogía de Godzilla en Netflix, misma que queda a deber también en historia.

Sin afán alguno de dar más poder al poder, la verdad es que la todopoderosa nación de USA dio una cátedra desde 1998 en el rubro, pues la infravalorada Godzilla de Roland Emerich puede presumir de un aerodinámico y verosímil re-diseño de la mítica criatura, sin mencionar que al día de hoy se ve bastante bien. En el caso de King of the monsters, la lista de compañías que trabajaron en el largo, entregan un espectáculo realista de choque titánico en pantalla, sin contar que los demás aspectos que han dado a los clásicos kaijus es verdaderamente hermoso.

Kaiju-madrazos.

Ahora sí vamos a entrarle a los de maciza. Primero que nada, Godzilla dejó de ser una metafora nuclear desde su segunda aparición en el cine y se convirtió en un arquetipo que sería copiado hasta el cansancio. El intento de Emerich no supo abordar este aspecto del rey de los monstruos y en 2014 Garreth Edwards lo homenajeó tan bien que Godzilla sólo aparece a cuadro un aproximado exagerado de diez minutos (el filme dura poco más de dos horas). A esto agreguemos que vivimos en una era en dónde algunas cosas han tenido una aproximación más realista y seria tal cual la trilogía de Batman de Christopher Nolan; es comprensible que el cinefilo que consiguió trabajo escribiendo para un medio vaya con ciertas expectativas, pero la dura verdad es que tal cual pasó con Batman v Superman: Dawn of justice, el titulo debe ser bastante precedente de lo que se verá.

Así como en DC se nos dejaba ver un enfrentamiento céntrico y la metida con calzador de la Liga de la Justicia, acá solo queremos que los dejen pelear.

Con una historia bastante simple, histriones completamente desaprovechados -como la pobre Vera Farmiga– y otros cuyo ángel actoral se ha esfumado a pasos agigantados con los años -como Milly Bobby Brown cuyo papel puede interpretarlo mejor cualquier adolescente de La Rosa de Guadalupe-, Godzilla: King of the monsters adelanta desde un inicio que venimos a ver un tiro y todo lo demás es una excusa por momentos bien estructurada pero en términos generales: una excusa y ya.

Acompañada de música espectacular, la excusa termina por retribuirnos los momentos de hastío con espectaculares batallas bien justificadas y sorprendentes emociones a flor de piel que surgen gracias a la buena ejecución de ciertos talentos como el de Ken Watanabe y por su puesto la mismísima Mothra que acá se roba los reflectores como Groot en la primera Guardians of the Galaxy.

En conclusión, cumple lo que promete y deja muy en claro que ya no podemos esperar una aproximación tan seria como la de Edwards. Es dinero bien invertido en pasarla bien y salir de la sala con complejo de Peter Pan por que se antoja comprarte un Godzilla gigante bootleg de tianguis, además de ser una experiencia bellísima de contemplar en la pantalla grande acompañado de un buen sistema de audio para dejar que los rugidos de Gojira te sumerjan en una borrachera de excitación.

Resultado final de ‘Godzilla: King of the monsters’: DEBES VERLA.



No sé cómo llegué aquí, yo solo quería comprar pan.


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