Las alitas de Victoria – Diente de León

Por Sergio Romero / @sr24_182 / sergioromero@capitalinoerrante.com


 

“Un Oassis de sabor”

Sí, escribí con doble s la palabra oasis porque así se llama el lugar. Lo digo antes de que comiencen las mentadas de madre.

Ubicado en la calle de Victoria, entre Calzada de Guadalupe y Misterios, a unos cuantos pasos del Wal-Mart, este pequeño local-changarro de alitas se ha vuelto uno de mis favoritos por su delicioso sabor, céntrica ubicación y precios bajos.

¿Tienes ganas de echar la chela? Bueno, pues para que no te pases los alimentos de a soldado, aquí te puedes beber unas micheladas de distintos sabores, ya sean la clásica, cubana –con piña y pepino-, fresa, mango, clamato y hasta con camarón –mi favorita-.

Oassis resulta ser un diminuto lugar con un enorme sabor. La variedad de alas se limita a dos, picantes y no picantes. Sin embargo, la preparación asegura que valgan la pena cuando te entregan tu orden que va de las 6 a las 24 alitas, con salsa BBQ, piquín y Maggi, más la salsa secreta –en caso de que piquen-, acompañadas de lechuga y pepinos.

Pídelas combinadas, no seas marica y no le temas al picor, ambas te van a satisfacer, está asegurado. Para picotear puedes ordenar también unas papas, la orden está en 20 pesos y es mucho más de lo que te dan en McDonald’s.

Si no eres muy fanático del pollo ni de la cerveza -¿acaso eres humano?-, encontrarás otros platillos en el menú que te pueden ayudar, maldito inadaptado social.

Por la cuenta ni te preocupes, el vaso de michelada varía de los 50 a los ochenta pesos, según el tipo –la más barata es la clásica y la más cara la de camarón-, aunque no necesitarás beber mucho porque las alas terminan quitándote espacio.

La orden de 24 alas está en 170 pesos y sinceramente no podrás terminarla si no compartes, así es que por una salida en pareja a lo mucho gastas 300 pesos, que   si bien es más caro que ir a los tacos de la esquina, seamos sinceros, ¿cuántos lugares conoces que vendan alas, se permita echar el trago, ver el fútbol, cotorrear, y gastar poquito? QUE NO SEAN LAS QUE VENDE DOÑA PELOS EN EL MERCADO O EN LA ESQUINA DE TU CASA.

Hasta para llegar no tendrás problema, el lugar está ubicado muy cerca del metro potrero en la línea verde de universidad, o también te queda tomar el camión, ya sea el de misterios o calzada, que va para la villa, Indios Verdes, Hidalgo, Chapultepec, Auditorio, etc.

El único inconveniente es que como el lugar es tan pequeño –aunque muy limpio, les prometo que no tendrán contacto alguno con cucarachas ni cualquier otro tipo de animales, pese a estar al aire libre-, es que una de dos: o hay que esperar a que se desocupe una mesa, y más aún si asistes en gran bola, o las mesas están tan pegadas que terminas volviéndote compadre del que esté a tu lado –y con eso de las chelas hasta es más fácil-.

Aprovecha que acaban de re-abrir el lugar, después de que estuvo clausurado por la falta de permiso para vender alcohol en vía pública –por aquello de las mesitas que están en la calle-, y date un atascón de alitas, no olvides poner en los comentarios si te gustaron o no.



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