Las Pelotas y Guasones en Carpa Astros

Fotografías: Gustavo Azem. Daniela Vargas.

Guasones abrió las hostilidades del pasado 16 de febrero en la Carpa Astros durante la primera visita de ambos conjuntos a la CDMX. El público los recibió entre aplausos y fanfarrias. Gritaron de todo. Los aman. Es una de las favoritas

Guasones. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Guasones. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Facundo Soto, vocalista, es incontrolable. Se pasea por el escenario y provoca sensaciones incalculables e inexplicables en su público con sólo menearse, levantar las manos, hacer gestos o fumarse un cigarro. Es un rockstar. De su garganta salieron los clásicos “Como un Lobo”, “Pobre tipo”, “Pasan las horas”, “Tan distintos”, “Farmacia”, “Me estás tratando mal” y su más reciente sencillo “Canción para un amigo”.

Maximiliano, Matías (guitarras), Damián (batería) y Esteban (bajo) ejecutaron impecables. Se dieron tiempo para solos extra, cantaron como uno solo en el pedestal principal, se abrazaron, bromearon, rieron, se nalguearon. Son amigos, son hermanos. Aman la música. “Me muero”, “Ya estoy subiendo” y “Reyes de la noche” mis favoritas en los instrumentos de estos genios argentinos.

El quinteto abandonó de golpe las tarimas luego de dar las “Gracias” por tan inolvidable primera vez y el público se esparció por las atracciones del inmueble para tomarse su selfie en el circo, el carrusel, los espacios de arte pictórico o para comer, embriagarse, ponerse cómodos un rato. Algunos salieron; perdónalos señor, no sabían lo que hacían.

Guasones. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Guasones. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Guasones. Carpa Astros. Daniela Vergas. 2017.

Guasones. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Guasones. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Guasones. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Germán Dafucchio, el mítico cantante y guitarrista argentino, saltó al escenario juntos a sus compañeros unos 20 minutos después del griterío que Soto armó a un costado del escenario por tomarse fotografías con los fanáticos. “Cuantas cosas” inició la tocada inmersa en una profunda oscuridad.

Hasta entonces noté la mayoría albiceleste entre los espectadores. Cada grito, cada frase, cada bandera, cada llanto del público tenía acento y matices argentinos. Increíble. Jamás me había visto rebasado por otra nacionalidad en un concierto.

El bailongo prosiguió con “Siento, luego existo” y “Que podes dar”, pero luego reinó la melancolía con “Víctimas del cielo” y “Será”. Por cierto; nunca había notado lo sensual que puede tornarse una pieza de Las Pelotas hasta que vi el movimiento de caderas que provocó “Corderos de la noche”.

El alcohol jamás fue suficiente, los saltos nunca estuvieron de más y el aplauso de la fanaticada sonó real, amoroso, extasiado. No será el estadio de Boca, tampoco Luna Park, pero las atmósferas que la Carpa Astros provoca no les pide nada. Se notaba en cada acorde, cada gesto, cada cogote destrozado.

Emocionados por los nuevos recuerdos inolvidables que recolectamos esta noche, partimos hacia el metro Villa de Cortés en conjunto. Todos cantando la misma canción. Jamás lo tuve tan claro: cuando me muera, que me entierren al compás de “Como una estrella”.

Las Pelotas. Carpa Astros. Daniela Vargas. 2017.

Las Pelotas. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Las Pelotas. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Las Pelotas. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Las Pelotas. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Las Pelotas. Carpa Astros. Daniela Vargas. 2017.

Las Pelotas. Carpa Astros. Daniela Vargas. 2017.

Las Pelotas. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.

Las Pelotas. Carpa Astros. Gustavo Azem. 2017.



No soy guapo como Brad Pitt ni simpático como Chespirito.


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