#LegiónHolk nos necesita

Legión Holk

Foto: Legión Holk

 

Luego del atentado en una escuela de Monterrey, Colegio Americano del Noreste, donde un estudiante de 15 años disparó contra su maestra y compañeros, salió a la luz un gremio conformado por jóvenes menores de 20 años, un grupo cerrado de Facebook que se hacen llamar Legión Holk, desde donde su integrantes hacen uso de un humor negro exacerbado y carente de sentido común mediante memes, videos y comentarios.

Los integrantes de dicho grupo dicen ser misóginos, racistas, machistas y homófobos e intentan promover este discurso sin saber que en ese esfuerzo evidencian su ignorancia, su falta de consciencia respecto al verdadero significado de estos conceptos ideológicos, pues en sus mensajes representan de manera descuidada una parte como el todo, el cliché como verdad absoluta, una representación de una idea puesta en el lugar común cuando al mismo tiempo intentan ir a contracorriente, hacer ruido y llamar la atención.

 

 

Legión Holk

 

Al mismo tiempo que el foco mediático volteó hacia este grupo de niños, evidenció, sacó a flote la realidad de una juventud mexicana contaminada que poco a poco se asemeja más a la ya putrefacta juventud estadounidense gracias a los mensajes publicitarios y contenidos de entretenimiento que bombardean nuestra habitación.

La distracción para esta generación de niños/adolescentes pertenecientes a Legión Holk es el internet. Por fortuna alcancé los tiempos de la inocencia en el juego sano y la convivencia real, y me libré de la perversión esclavizadora de la red y su falsa convivencia virtual que lo único que logra es atolondrar y sofocar a los usuarios haciéndolos caer en una competencia de popularidad inexistente con el que podría ser su amigo.

Si existen culpables del atolondramiento masivo de niños, en un porcentaje son la gente de pacotilla que se consideran a sí mismos ídolos del internet; gente experta en decir lo que el otro quiere escuchar, gente experta en la complacencia, gente experta en el aprovechamiento de la ignorancia y la desprotección, gente simplona de actitudes falsas, también víctimas de la devoradora competencia de popularidad en la red.

 

Legión Holk                               Legión Holk

 

Un ejemplo de ello es Mario Bautista, un muchacho de veinte años, Youtuber, niño bonito, producto comercial (mas no artista), que es famoso gracias a su manejo de imagen, sus poses, su esnobismo y su complacencia hipócrita (porque todo producto comercial usa máscaras que sirven para agradar a un público) hacia cierto mercado que en su mayoría son niños y niñas de 15 a 20 años, como los que integran Legión Holk. Esta clase de nefastos idolillos, gérmenes dañinos de la juventud promueven la inconsciencia, el aturdimiento, el entretenimiento sin raciocinio, la desinformación, la idea escupida por el simple hecho de hacerlo, el vómito de imaginación.

Parece ser que los miembros de Legión Holk son los creadores o por lo menos, los principales impulsores de los hashtags que se vuelven tendencias nacionales, tan absurdos y carentes de sentido común como #SiNoTeGolpeaNoTeAma, #MenosBendicionesMásAborto, #NiñosTeletónDanAsco, #MásMAsacresEnMéxico, #DispáraleAUnMigrante, etc.

 

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Legión Holk:

Sé que muchos de ustedes son muchachos sin maldad alguna, pero tal vez se sienten huérfanos, tienen una sensación de carencia, de que algo les falta; necesitan pertenecer sentirse parte del algo que los trascienda, que los haga volverse parte de un lugar común, de una convivencia, salirse de su encierro, de su propio cuarto solitario.

Generación Legión Holk, ustedes no tienen la culpa aunque las autoridades digan tontamente que los niños quieren desestabilizar al país. La gente que los insulta y agrede por redes sociales mal enfoca sus emociones, igual que ustedes.

Ustedes son inocentes porque ni siquiera tienen conciencia de hasta donde pueden llegar sus acciones o sus palabras. Ustedes son el síntoma, y nada más que eso, de una sociedad, de unos padres ensimismados, atontados más que ustedes, deseosos de reconocimiento a costa de lo que sea, así se los han enseñado; una sociedad que a través de likes se siente querida, realizada, popular, una sociedad vacía que habla sin decir nada y que lucha por la atención que nunca tuvo, aunque sea pasajera, unos padres, una sociedad, que voltea todo el tiempo a la televisión, a los negocios, a la publicidad, a la mercadotecnia, que ve a sus ídolos con dinero y sueña con ser como ellos y se les olvida que tienen hijos, sobrinos, primos, amigos, menores de edad a los que deben escuchar y prestarles más atención que al entretenimiento atrapaidiotas; gente que tiene que recordar que hay seres que le heredaremos al mundo y que hay que ofrecerles educación y mejores oportunidades espirituales, culturales y económicas.

Ustedes son consecuencia de una sociedad enferma y no criminales, y lo que en realidad están haciendo con su radicalismo mal enfocado es pedir ayuda y gritar auxilio por tener alguien con quien compartir, con quien hablar, alguien que los escuche.

La ayuda está a pocos pasos de su computadora y ustedes son los únicos que tienen el poder de hacer reaccionar a quienes deben de hacerlo y cambiar el odio por amor.

 

**Las opiniones aquí vertidas son responsabilidad del autor y no son necesariamente compartidas por Capitalino Errante**

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(Ciudad de México, 1993) Estudió Ciencias de la Comunicación. Cursó el Diplomado de Creación Literaria en el Centro Horizontal. Ha colaborado en distintas publicaciones como Prólogo, Palabrerías, A Buen Puerto, Punkroutine. Operación Marte, Revés Online, La Rabia del Axolotl, Liberoamérica y Tierra Adentro.


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