León vs. León en el Azteca – Coberturas

Eder Bayuelo / Instagram @ederbay / Twitter @eder_bay / ederbayuelo@capitalinoerrante.com

«¡Yo te sigo a todas partes a donde vas! ¡Cada día te quiero más y más!»

Los policías bancarios flanquean a la porra americanista que llega a metro Chabacano listos para transbordar en la línea azul y dirigirse al Estadio Azteca.

Señoras espantadas y niños sorprendidos ven pasar a la ola de gente vestida de amarillo, que hace tambalear de lado a lado al Tren Ligero desde Tasqueña hasta la casa Águila.

Un decidido aficionado al León abre su chamarra y muestra con orgullo los colores. Le llueven gritos y chiflidos a él y a su embarazada esposa.

Entre cigarros, aguas locas, tambores y muchos cánticos, llegamos al Azteca. Clima frío, pero soleado. Revendedores entre susurros dicen que si le faltan, que si le sobran. Boletos agotados porque eran de a 100 pesos, pero sólo hay 66, 000 asistentes. Raro.

-¿A cómo uno en general? -4 baros, carnal

-¿400 pesos? ¡Pero están en 100!

-Pues si quieres güerito… ¡¿te faltan, te sobran?!

Estadio-Azteca_MILIMA20131112_0685_8El sol se esconde y empieza a calar más fuerte el frío. La gente llega de a poco, pero la mayoría es impuntual y se pierden los dos goles de Oribe antes de los 8 minutos. Llueve la chela recién comprada y el grito soberbio de «Campeón, campeón» empieza a resonar entre la tribuna.

Minuto 20 y la gente sigue peleando su lugar. «No amiguita, al chile ya me moviste dos veces, la neta ya me voy a quedar aquí aunque no sea mi asiento. Al chile». Los acomodadores se resignan y escapan. El dueño original del lugar se queda parado viendo el partido.

El uniforme color guacamole del América más el estreno de Gustavo Matosas como su técnico, genera la sensación de estar viendo un León vs León. El juego se empata a los 40 minutos, con gol de Boselli y el autogol de Velasco. Silencio en el reino azulcrema.

Medio tiempo. Los baños se atascan, el águila alza el vuelo, da vueltas y atrapa el balón -su rutina quincenal-. Las Cocas de lata se venden a montones, 30 pesos cada una. La chela se acaba lentamente. 80 pesos por medio litro.

20 minutos después de tiki taka a la mexicana, el colombiano Quintero marca el tercero del América, a pase de Osvaldito. El Azteca explota de nuevo e invita, amablemente, a llorar a los aficionados esmeraldas.

«Hoy los boletos costaron 100 pesos ¿Cuánto pagaría usted por ver a su América, profe?», se le cuestiona a Matosas. «Eh…pues seguro los precios van a aumentar, porque vamos a ir mejorando partido a partido». Ha de estar cansado, porque no respondió la pregunta.

Moises Muñoz se sigue derecho, Yarbrough se disculpa por las cuatro pifias y Darwin se siente feliz por su primer gol con la casaca verde. La del América, pues.

Se acaba el fútbol y 40,000 seres de a pie se retiran en Tren y en microbus, apretados, sudados y empujados, pero con el recuerdo feliz de haber visto ganar a su América Campeón en el primer partido de la temporada.



La Guía Definitiva de la Ciudad de México


Déjanos un comentario