Maldita Vecindad – Luminaria 2015

Gustavo Azem

“Estaba en la maldita vecindad y desde la azotea contemplaba el barrio, vi en la esquina la gran Solín brincar cual chapulín sobre botellas rotas…” Yo veo que el de enfrente monea, otro fuma mariguana, las morras de atrás piden que se comparta el porro y nadie les hace caso porque la banda aquí es muy egoísta.

Ahí va un perro. Un vago baila como todo un pachuco a cambio de algunas monedas y un par de “Benitos Juárez”. Un niño por allá se ve feliz de asistir a su primer concierto. Un señor ya se va porque le rompieron la cara por quererse manchar con los asistentes. Alguien metió unos Tonayan y una pareja de la tercera edad disfruta del mambo, el ska y el rock n roll desde las pequeñas gradas que montaron a un costado del escenario (muy lejos del mismo).

Todo mientras la maldita vecindad y los hijos del quinto patio, quienes cumplen 30 años de carrera, interpretan sus más exitosas canciones; gritan discursos contra nuestra sociedad machista y patriarcal; recuerdan a los 43 estudiantes aún desaparecidos; repudian al neoliberalismo y claman por justicia y libertad.

“Solín” es el primer tema de la noche, seguido de “Bailando” y “Morenaza”, dedicado a todas las mujeres que entre el público se encuentran. “5to Patio Ska”, “Pata de Perro” y “Mujer” desfilan también por el set de ‘los malditos’.

“Lamento” del disco ‘Baile de Máscaras’ lanzado en 1996, es una canción que no tiene letra porque, en palabras de Rocko -vocalista del grupo-, a veces las palabras no son suficientes para expresar toda tristeza, enojo, felicidad o cualquier otro sentimiento. Esta pieza, por cierto, lleva una dedicación especial a todos los desaparecidos por el estado, incluidos los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos.

La noche continúa con “El Cocodrilo”, “Ya lo pasado pasado” -del homenaje al príncipe de la canción-, “Circo” y “Tatuaje”. Entonces llega el momento de sacar nuestros mejores pasos con “El Tieso y La Negra Soledad”, la canción que nos enseña que el amor todo lo puede.

“No les creo nada” para todos los medios de manipulación -como ellos les llaman-, “Don Palabras”, “Un Poco de Sangre” y el himno “Pachuco” son los temas que amenazan con terminar la velada; sin embargo, la agrupación vuelve del backstage para interpretar “Mojado”, donde recuerdan algunos de los ideales del Ejército Zapatista de Liberación Nacional: “por un mundo donde quepan muchos mundos, donde las fronteras no construyan muros para dividirnos sino puentes para cruzarlos de ida vuelta y donde ningún ser humano sea considerado ilegal “, dice Rocko.

Ahora la noche ve su final con “Kumbala”. “Luz, roja es la luz, luz de neón que anuncia el lugar: Baile Kumbala Bar, y adentro la noche es música y pasión”, coreamos todos al unísono, acoplados a la perfección.

Después me acerco al escenario, el staff me regala un par de setlist y horas más tarde entro en los camerinos sin que me atore la seguridad del lugar y ‘los malditos’ me firman mis papeles. Gran noche, me voy con la incertidumbre de cómo regresar a mi casa porque seguro ya no habrá transporte.



La Guía Definitiva de la Ciudad de México


Déjanos un comentario