Mancera vs UBER

Se dijo mucho ayer en Twitter sobre este tema de que el gobierno del DF ‘perseguirá’ a los conductores de UBER -la aplicación líder a nivel mundial en transporte de pasajeros- por no traer en regla los papeles para ofrecer este servicio.

Por Eder Bayuelo


Con el hashtag #UberSeQueda los usuarios del pajarito azul ‘alzaron la voz’ en contra de esta medida y exigieron la permanencia de la aplicación en la Ciudad de México. Pero, ¿esta vez el tren del ‘me subo a lo que digan todos’ es correcto?

Me duele aceptar que sí -porque me gusta llevar la contraria-, pero UBER es una de las mejores cosas que le pudo pasar al transporte público de la ciudad.

Y no por los precios (ayer con la famosa tarifa dinámica pagué 90 pesos por un viaje que me hubiera costado 40 en taxi), si no por la magnífica forma en la que tu dinero se convierte en lo que realmente buscas. Porque lo que ya teníamos antes de UBER no era realmente lo que más nos gustaba…

Crazy Taxi Mexico City

¿Alguna vez has usado un taxi en la Ciudad de México? Va así: sales del antro y te diriges al sitio de taxis más cercano, buscando la seguridad que necesitas a las tres de la mañana en Satélite.taxista bailando

Preguntas cuanto te cuesta tu viaje a la Balbuena y te dicen que 650 pesitos joven. Pones cara de miedo y caminas a Periférico para agarrar uno de la calle, que son más baras. 500 pesos ya con el descuento, chavo. Revisas la cartera, le pides prestado a tu novia, te grita por haberte gastado el dinero en chela y se suben enojados.

El taxi es un Tsuru sin el tarjetón pegado en la ventana derecha del carro y las vestiduras desgarradas por un escuincle aburrido de andar todo el día en la calle. El amable señor taxista es un hombre con cara de pocos amigos que, por alguna extraña razón, tienen un olor entre bacardí y sudor de siete horas. Conduce como cafre y su motor suena como si tuviese un animal atorado en el escape. Si tienes suerte, llegas a casa.

UBER y su aroma a ‘pago lo que sea, pero aléjame del taxi’

Para los que nunca lo han usado, va así: instalas la app en tu celular, registras una tarjeta de débito o crédito, posicionas el pin en tu ubicación y pides el carro.

Entre cinco y nueve minutos tu conductor llega, se estaciona junto a ti, te dice “Buenas tardes señor como sea que te llames en Facebook”, te abre la puerta y te ofrece una botella con agua. En seguida puedes abrocharte el cinturón de seguridad, sentarte cómodamente en un auto que no huele a cigarro y hasta poner tu lista de reproducción de Spotify.

Al final tú y el conductor se califican mutuamente y no hay intercambio de efectivo, sólo te llega un correo con el costo de tu viaje y tan tan…

uber chofer

No es más barato

A pesar de que es mil veces más barato pedir un UBER de noche, durante el día cuesta lo mismo que un taxi de calle y un poco menos que uno de sitio (excepto cuando hay tarifa dinámica, que puede multiplicar el precio entre 1 y 3 veces, dependiendo de la demanda).

¿Los taxistas se manifiestan a favor del usuario porque ellos son más baratos? ¿Exigen que la app se regularice para que todos tengan una competencia sana? ¿Piden reducir los costos de las placas de taxi para que sea un negocio redituable? No. Los taxistas quieren -no todos, aclaro- seguir con un magnífico, corrupto e ilegal negocio que ha reinado como mafia italiana en la Ciudad de México.

Desde taxímetros ‘tuneados’ hasta taxis piratas, pasando por los mágicos Tsurus secuestradores, el cochambroso bisne taxístico quiere seguir generando sus suculentas ganancias y, como hooligans ingleses, están queriendo ganar por la mala. No exagero, hace unas semanas apalearon a un carro de UBER con todo y un usuario adentro.

uber bateado en la cibeles

Esto no es un artículo pagado (ojalá)

Yo no estoy aquí para incentivar el uso de la app (mentira, es de lo mejor y si usan este código q71bpue cuando descarguen la aplicación, su primer viaje tendrá 150 pesos de descuento), pero sí para tratar de generar un poquito de reflexión en ustedes, amigos lectores.

¿Estarían dispuestos a pagar 10% más por un servicio que les ofrece un 100% más en resultados, comodidad y buen olor? Yo sí.

Así que si alguien de ustedes conoce a Miguel Ángel Mancera dígale que ya no viaje en camioneta blindada; dígale que se suba a un taxi pirata y que pague 200 pesos para llegar a su casita todas las noches. A ver si no acaba descargando la aplicación 😉

Uber_DF

 

 



La Guía Definitiva de la Ciudad de México


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