“Margarita, con popote” y la diferencia de crecer igual que el resto

El 4 de diciembre llega a las salas de cine Margarita, con popote de Shonaly Bose. Cuenta la historia de Laila (Kalki Koechelin) una adolescente con parálisis cerebral, estudiante de la Universidad de Delhi en India. Tras enamorarse y quedar con el corazón roto, recibe una beca para viajar a Nueva York, donde  descubre un mundo que la llevará a un intenso viaje de auto-descubrimiento que le hará definir su postura ante su sexualidad, su condición y su vida a partir del ahora.

Laila es música y escritora. También se ilusiona y decepciona; conoce el amor y el abandono; experimenta con su cuerpo y su sexualidad. En el fondo, Laila no es diferetente de cualquier otro adolescente, la mayor parte del tiempo confundida por lo que pasa a su alrededor, pero con una buena actitud frente a le vida, dispuesta a descubrirla para, a la vez, descubrir quién es ella.

Este viaje interior es parte del proceso de crecer, y lo más probable es que todos pasemos por ello conociendo nuestras capacidades personales. La diferencia es que las de Laila son más evidentes: una silla a la que está atada, algunas dificultades para hablar, la necesidad de beber con pajilla, etc. La película no “se vaya por lo fácil”, pues no se trata de mostrar lo afortunados que somos los demás por tener salud, sino de hablar de algo que todos conocemos a partir de situaciones excepcionales.

La película ganó el Best Film NETPAC Award del Festival Internacional de Cine de Toronto, el premio Best of the Best del Festival internacional de Cine de Palm Springs, y el Mahindra Global Filmaking Award del Festival de Sundance.



Escritor, estudiante de comunicación. Fan de la vida, los libros, la música y un buen café.


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