Música Capitalina-Burocracia Cósmica

ENTREVISTA CON GUILLE DE BUROCRACIA CÓSMICA

Por Gustavo Azem/@TavoAzem

Dentro de la infinidad de historias y leyendas que encierra nuestro Centro Histórico, hay muchas que sueñan con algún día ser conocidas en todo el mundo y llegar a los oídos de cualquier persona o ser extraterrestre que pise el planeta tierra. Tal es el caso de cinco jóvenes que por destino –o pura casualidad- se encontraron para hacer música cósmica. En capitalino errante tuvimos la oportunidad de platicar con Guille del Castillo, bajista y fundador de la Burocracia Cósmica.

  • LOS INICIOS.
Fernanda Aguirre

Fernanda Aguirre

Burocracia Cósmica es una banda de músicos callejeros, todos oriundos del Distrito Federal, que inicia su historia a principios del año 2012 en las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México. Este quinteto está integrado en la actualidad por Guille en el bajo y el sitarel, José Luis en los tambores, David Melo se encarga del saxofón tenor, Ulises del saxofón soprano y Axel Nates rasga las cuerdas de nylon. “La mayoría de nosotros éramos solistas y tocábamos en las calles. Un día yo estaba improvisando un poco en el Centro Histórico y Pepe se acercó para decirme que le gustaba mi manera de bajear;  a partir de entonces nos pusimos a tocar juntos y no tardaron en sumarse los demás”, recuerda Guille.

El extraño mote de la agrupación proviene de un acto que realizan los humoristas argentinos Les Luthiers y para los integrantes representa la magia que los une a la hora de tocar, lo insólito que ha resultado tener una banda y las raras circunstancias en que se conocieron. Dicen que todo es obra de la “burocracia cósmica”.

“El nombre también es una burla a las “burocracias terrenales” (que, con todo respeto, creo que no hay país con una burocracia más incongruente y absurda que México)”, afirma el bajista y fundador.

  • LAS CALLES, EL ESCENARIO MÁS IMPORTANTE.
Burocracia Cósmica

Burocracia Cósmica

Tocar en las calles de esta Ciudad  no es cosa fácil, pues día a día se enfrentan con nuestras muy amables y educadas autoridades, la corrupción del gobierno e incluso las mafias encabezadas por algunos héroes de la infancia –sí, esos que cobran de a 15 pesos la foto se ponen roñosos si alguien quiere tumbarles el negocio-.

“Los granaderos se ponen violentos y nos llevan al juzgado cívico sin una razón muy clara. Las mafias nos han quitado dinero, algunas botargas de la calle Madero nos quieren madrear, nos amenazan con robarnos los instrumentos y a veces hasta nos quieren cobrar por tocar. A pesar de todo esto se puede, si uno insiste, se puede”, declara Guille.

Y aunque la calle los vio nacer y crecer, los integrantes también sueñan con presentarse en grandes festivales, grabar discos y firmar jugosos contratos que remuneren todo lo que han sacrificado por la música y la forma en que la viven. En definitiva, el discurso mamón de que lo underground es lo mejor y al momento de ser comercializado se convierte en algo malo, ya no tiene cabida en estos tiempos. Todo sería mejor si las disqueras y los medios “especializados” dejaran de comercializar a Carla Morrison, Juan Cirerol o Silverio y ofrecieran más cosas de calidad como Burocracia Cósmica.

GUILLE

GUILLE

“Todo el mundo quiere ser un rockstar. Hasta el tipo más rebelde, desinteresado y under quiere un poco de reconocimiento y dinero. Nosotros no somos la excepción. Sin embargo la calle tiene su magia y, si bien la idea no es tocar toda la vida únicamente en la calle, tampoco es nuestro plan abandonarla cuando hayamos logrado otras cosas.  Nos encanta tocar en la calle pero también nos gusta tocar en grandes escenarios y nos gusta cobrar más y no veo nada de malo en ello”, afirma Guille.

  • EL SONIDO DE BUROCRACIA CÓSMICA.

Lo que esta agrupación ofrece al mundo es música funk con tintes de jazz –que escuchas en las piezas “Lameirel”, ”El Arte No Es Delito” o Axel’s Dream”-, bases del klezmer, una que otra pincelada de melodías orientales, especialmente indias y donde incursionan el sitarel –que puede identificarse en canciones como “Ironías Oníricas”, “Relaja La Raja” y “Música Klezmer”-. Además, tienen unas espectaculares jam sessions.

Son creativos, virtuosos, enérgicos, entregados, puros y lo más importante: tocan con el respeto y la honestidad que la música y el público merecen. Es lamentable que en estos tiempos existan pocas personas que ejecuten su instrumento con pasión, entrega y veamos sólo músicos de ocasión.

“Nunca se decidió qué estilo o género tocaríamos; ahí está el encanto, fue algo que se dio espontáneamente en  los palomazos donde cada quien aportaba su propia patología”, finaliza Guille.

La agrupación cuenta con un demo titulado Gracias Por Esperar, mismo que pueden adquirir en sus presentaciones ahí en la calle de Madero –No sé si todavía lo vendan, creo que ya aventé un choro-, pero en estos tiempos modernos están preparando todo para grabar formalmente el primer disco de Burocracia Cósmica.

BUROCRACIA CÓSMICA

BUROCRACIA CÓSMICA



La Guía Definitiva de la Ciudad de México


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