Música Capitalina-Café Tacuba

RE

Por: Gustavo Azem/ @TavoAzem

rollingLa revista musical Rolling Stone nombró a éste álbum como el número uno en la lista de los mejores 100 discos de rock latino; los críticos de la publicación angelina Al Borde, lo situaron en la cima de los 250 mejores elepés de rock iberoamericano y entre las páginas de Spazz, se parkeo en el número 55 de los mejores a nivel mundial (esto sí me parece una mamada).

Pero no es todo, pues este material ganó disco de oro en México por sobrepasar las 40,000 copias vendidas y la estación de radio mexicana, especializada –según- en rock n roll, Reactor 105.7, hizo un conteo de las mejores canciones del rock en español y el tema “Las Flores”, incluida en el disco, se quedó con el primer puesto. Estoy hablando, claro, de RE, propiedad de la banda Café Tacuba.

  • UN POCO DE CAFÉ TACUBA

MI0001334671Este  es cuarteto de no sé cuantos experimentos musicales, formado a finales de los años 80 y oriundos de Ciudad Satélite en el Estado de México. Rubén Albarrán en las voces, “Meme” a cargo de los teclados y los hermanos Joselo y Quique Rangel –guitarra y bajo respectivamente-, son los autores intelectuales de los siete discos de estudio que se han editado bajo el nombre de Café Tacuba.

En fin, en 1992 y con ayuda de Warner Music, lanzan al mercado nacional su disco homónimo y debut, con el que rebasaron las 40 mil copias en tan solo dos semanas, haciéndose acreedores a doble disco de Oro aquí en mexicalpando de las tunas. Dos años más tarde la banda se metió al estudio para grabar su mejor material registrado hasta estos tiempos (mi humilde opinión), o sea el mismísimo “RE”.

Después de esas entregas vino una época de puro toquín chido para Los Tacubos, pues pasaron por festivales internacionales de la onda Lollapalooza, Street Scene, Viva Chicago, Rennes (Francia), el festival Trnas Musicales, MIDEM (The Music Show) en Cannes y en La Dolce Vita de Lausanne, Suiza. (¡Ay wey!).

Luego sacaron otros discos que no considero indispensables y en un par de ellos hasta le hacen al pop y al disco y a la reverenda mamada. Así que, como decía mi abuelo –que en paz descanse- ¡A lo que nos truje chencha!

  • RE

Re_Cafe_Tacuba_Poster11El productor argentino Gustavo Santaolalla –el producer más chipocludo de los años 90- produjo “Re”, mismo que se grabó en Los Ángeles, California. Con este disco, la banda logró reconocimiento y fama internacional. El primer sencillo, mismo que se transmitía por el canal MTV Latinoamérica, fue el ya tan afamado tema de “La Ingrata”.

El disco tuvo pésimas reseñas y duras críticas por parte de los periodistas mexicanos y uno que otro fan from hell, pues simplemente no le encontraban sentido a la obra que con tanto esmero compusieron y publicaron los integrantes de Café Tacuba. En estos tiempos modernos es considerado por los posmo’  como uno de los mejores discos en español y lo han comparado –musicalmente- con el álbum blanco de The Beatles. ¡Se la jalan!

  • DESGLOSANDO EL DISCO

En este material podemos escuchar desde banda, hasta sones, huapangos, un rock duro y alguna baladita por ahí muy conocida. Creo que ellos son el claro antecedente de combinaciones musicales, mismas que propiciaron las ahora tan nefastas promiscuidades de la onda cumbia-rock. En fin, siempre hablo de lo mismo y para ya no seguir en eso, les dejo mis canciones favoritas del Re, a ver en cuales coincidimos.

Para iniciar les contaré la obsesión que tuve algún tiempo por “La Ingrata”. Me parecía muy chido su vídeo, me emocionaba ver a unos rockstars en medio de las torres de Satélite (muy cerca de donde solía vivir). Además es la melodía de cajón pa’ dedicar cuando andas bien pinche ardido. “Ingrata, no me digas que me quieres, no me digas que me adoras que me amas, que me extrañas que no te creo nada. Ingrata, que no ves que estoy sufriendo…”

Después viene “El Borrego”, un tema que lo único que pretende es burlarse de los fans de todo (nombrados así por el warpig). Aquellos weyes que son todo y nada a la vez. “Me gusta el Heavy metal, me gusta el hardcore. Me gusta Patrick Miller y también me gusta el grunge. Me gusta la maldita, me gusta la lupita y escucho a los magneto cuando esta mi noviecita. Me gusta andar de negro con los labios pintados, pero guapo en la oficina siempre ando bien trajeado. Me gusta aventar piedras, me gusta recogerlas, Me gusta pintar bardas y después ir a lavarlas”, jajaja. Cagado de risa.

 “Esa noche” y “El Baile y el Salón” son las baladitas del disco, también de esas clásicas para dedicar, muy bien estructuradas. La primera, con un riff inicial que te atrapa y un toque rondalla restaurantera (como esos viejitos que llegan a tu mesa pa’ que te pidas unas canciones pa’ acompañar tu peda); y la segunda es una onda mucho más disco, de la onda new wave. O sea, entre valedores, es la popera.

“El Fin de la Infancia” es canción al estilo tambora, que parece sacada del mismísimo Sinaloa, pero nel, un cuarteto de jóvenes chaqueteros la compusieron en las intimidades del Estado de México. Además la letra está chida, pegajosa pues –aunque siempre he creído que las canciones “pegajosas” son las menos chidas. “Bailando caballito con la banda Cafecitos, como no le va a gustar”.

Luego me inclino por darle la mención honorifica a la pieza “Las Flores”, la número 16 del elepé. “Ven y dime todas esas cosas, invítame a sentarme junto a ti, escucharé todos tus sueños en mi oído. Déjame estrechar tus manos y regalarte unas pocas de ilusiones. Ven y cuéntame una historia que me haga sentir bien. Yo te escucharé con todo el silencio del planeta y miraré tus ojos como si fueran los últimos de este país”. NADA MÁS QUE DECIR. ¡OTS!

Y ya para irme y que se dediquen a cosas más productivas, les dejo una especie de bolero acá chido, disfrutable, como para agarrar tu caguama bien fría, marcarle a tú ex morra por teléfono y decirle: “Si tu, mujer, me vuelves a despreciar: ya no podrás dejarme de adorar, pues ausente yo, me necesitarás aún más y ni con un puñal me podrás sacar de tu corazón”. ¡Te van a colgar, pero ni pedo!

No hay duda, amigos lectores: están ante una de las obras maestras del rockcito mexicano. Disfrútenlo y no olviden dejarme una que otra recomendación para ver de qué se me ocurre escribir la próxima semana. Paz.



La Guía Definitiva de la Ciudad de México


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