No es más que el Fin del Mundo de Xavier Dolan.

Louis (Gaspard Ulliel)  regresa con su familia tras doce años de ausencia con el propósito de “anunciar su muerte y terminar la ilusión”. Regresa a un hogar dividido por las palabras, la pretensiones e inseguridades provocadas por la ausencia de un padre.

No es más que el Fin del Mundo de Xavier Dolan. Crítica

No es más que el Fin del Mundo de Xavier Dolan. Crítica

Apenas Louis cruza la puerta y la cortina se viene abajo. La incómoda presentación con su cuñada, la violencia de su hermano, la ingenuidad de su madre y la extrañeza de una hermana a la que no vio crecer y a quien apenas conoce. Uno por uno, y cada quien a su manera, intentan re-conectar con el hermano al que admiran.

Primero está su hermana, Suzanne (Léa Seydoux). Ella en plena adolescencia y deseo por la vida se encuentra atrapada en la inconformidad de su madre. Luego, su cuñada Catherine (Marion Cotillard) siente desde la periferia lo dañina que es la relación de él con su esposo, Antoine (Vincent Cassel) quien pide casi a gritos importarle a su hermano menor y así ser relevante también para el resto de su familia.

Por último su Madre, (Nathalie Baye), con aparente mayor templanza y claridad, le pide a Louis que con sus palabras libere a su familia. Que les de lo que necesitan para superarlo de una vez, pues ella también de alguna forma sabe que es la última oportunidad que tendrán.

En el fondo, lo que necesitan de él es la aprobación paternal que nunca les dio y por la que en cambio sólo obtuvieron el silencio. Ellos también quieren terminar la ilusión para vivir en paz. Y es al final de la película donde Louis se muestra tiránico y opresor, pues decide continuar la farsa.

A espaldas de la puerta, donde afuera el resto del mundo parece consumirse en las llamas, Louis sentencia a su familia a la misma prisión en la que han vivido sin posibilidad de redención, pues él se marcha para no volver. Les falla a ellos y a sí mismo, pues su propósito de “anunciar su muerte y acabar la ilusión” no sólo no se cumple si no que alza la pregunta ¿alguna vez realmente pretendió eso?

Xavier Dolan hace una declaración sobre el poder de las palabras y su capacidad destructiva en los núcleos familiares. Juega con las de necesidades pertenencia, aprobación, y reconocimiento -lejos de la figura paterna obvia- para mostrarnos lo enredado y tóxico que puede llegar a ser la familia.

Director: Xavier Dolan

Elenco: Gaspard Ulliel, Léa Seydox, Vincent Cassel, Nathalie Baye y Marion Cottilard.

Duración: 97 min



Escritor, estudiante de comunicación. Fan de la vida, los libros, la música y un buen café.


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