¿No lees? Eres bien puto

Mirrey puto

Foto: cosmoenespanol.com

 

Hey, tú, sí, tú que te sientes bien rebelde, bien nais, bien poderoso, bien verguero. ¿Cuántas horas le inviertes al gym? ¿Te sientes único, especial porque se te inflaron los músculos hasta casi reventar tus playeras? ¿Cuántos de tus amigos persiguen el mismo objetivo, consumen brebajes preparados con polvos y llevan a todos lados latas de atún? Sientes que sobresales del resto porque te ves más grandote, llegas a intimidar a alguno y las chicas interesadas se pegan a ti para sentir músculo.

Hey, tú, sí, tú que te sientes bien rebelde, bien nais, bien poderoso, bien verguero. ¿Cuántas narices rotas presumes como trofeo? ¿Te sientes extraordinario, magnifico porque llegas a tu casa borracho todos los días y no les haces caso a tus padres? ¿Cuántos de tus amigos hacen lo mismo, te invitan una chelita, un churrito y le cantan el tiro al que se les quede viendo? Sientes que eres inmejorable porque nadie se mete contigo, porque te tienen miedo y quienes te rodean te hacen sentir falsamente idolatrado.

Hey, tú, sí, tú que te sientes bien rebelde, bien nais, bien poderoso, bien verguero. ¿Cuántos antros visitaste este fin de semana? ¿Te sientes privilegiado y exclusivo por pagar cuentas de miles de pesos en lugares de la pose hipócrita? ¿Cuántos de tus amigos hacen lo mismo, invitan la botella carísima, se visten con ropas finísimas y presumen joyas, relojes y autos que dicen ser mejores que los otros? Sientes que eres alguien singular porque gastas y tienes mucho dinero que presumes como si fuera lo único que tienes que presumir.

“Métete al gimnasio y te reto a hacer la rutina que hago, tener mi cuerpo, cargar pesas, comer sano. Verás cómo duele. Sí, tú, te digo a ti que eres bien puto.” “Métete a los vergazos a ver si aguantas, haz barra, haz que quien te vea te tenga miedo, que te respeten, que no se metan contigo. Verás cómo duele. Sí, tú, te digo a ti que eres bien puto.” “Métete a trabajar en lo que trabajo, gana tu lana, que te valga madre la gente pobre, que te valga madre la corrupción, que todo lo que hagas lo hagas por dinero. Verás cómo duele. Sí, tú, te digo a ti que eres bien puto.”

Leer no es maravilloso, no es placentero, no es gozoso. El acto mismo de leer duele en el fondo porque no es necesario hacerlo para vivir. No ríes cuando lees, no descansas cuando lees. Leer no es fácil, requiere un esfuerzo constante más allá de lo físico. Leer cuesta trabajo, pensar cuesta más trabajo y no cualquiera se anima a realizar ese esfuerzo. Leer provoca mini infiernos mentales, hace chocar todos tus pensamientos contra una pared a máxima velocidad y los tumba, los destroza y tienes que volver a reconstruirlos. Leer parece no requerir esfuerzo, pero es que el trabajo al leer es invisible, está dentro de tu mente. ¿Cuántos de tus amigos van al gimnasio, cuántos son vergueros, cuántos presumen y se sienten poderosos? ¿Cuántos de tus amigos leen? ¿Quiénes son los verdaderos rebeldes?

Se sienten bien diferentes, bien subversivos, bien vergas, se creen los muy, muy. Pero no saben de dolor. Cargarán cientos de kilos y tendrán un cuerpo lleno de bolas musculares, se sentirán muy valientes y muy importantes por ser intimidantes, se sentirán muy poderosos por gastar tanto dinero en nimiedades, pero no saben de dolor, no son únicos y ni siquiera son indispensables. Ustedes sí son bien putos.

 

**Las opiniones aquí vertidas son responsabilidad del autor y no son necesariamente compartidas por Capitalino Errante**

 

Sígueme o insúltame en Twitter.
//



(Ciudad de México, 1993) Estudió Ciencias de la Comunicación. Cursó el Diplomado de Creación Literaria en el Centro Horizontal. Ha colaborado en distintas publicaciones como Prólogo, Palabrerías, A Buen Puerto, Punkroutine. Operación Marte, Revés Online, La Rabia del Axolotl, Liberoamérica y Tierra Adentro.


Déjanos un comentario