Vive Latino 2017: Rancid por primera vez en la CDMX

Tener a Rancid por primera vez en el Vive Latino junto a un puñado de legendarias agrupaciones punk provenientes de todo el continente americano hizo inmejorable la noche para las mohicanas con resistol (aunque sólo vi una de estas). Fue como un pequeño festival propio.

“How are you, Mexico City?”, gritó Lars al terminar los acordes de “Radio” y “Roots Radicals”. La respuesta: una ovación. Pagaría por ver su cara de nuevo. Estaba atónito. No sabía qué hacer o decir. Volteó para ver a sus compañeros. Les pasó lo mismo.

No necesitábamos respuesta, no queríamos palabras. 25 años es mucha espera, necesitábamos música. Lo entendieron a la perfección pues de las bocinas emanaron los rasguidos de “Journey to the End of the East Bay”, “Maxwell Murder“, “The 11th Hour “ y “East Bay Night”.

Rancid en Vive Latino 2017.

Rancid en Vive Latino 2017.

La maestría, violencia y limpieza de sus interpretaciones es una verdadera clase de punk. Así se compone, así se toca, así se respeta, así se disfruta. Sus tatuajes, la postura, esos instrumentos puteados, despintados… eso es autenticidad, así se es honesto, así encuentras la conexión con los tuyos.

‘Welcome Rancid’, rezaba una bandera nacional que el frontman californiano pidió a su público y estiro sobre las tarimas. “Prometemos que no pasarán otros 25 años antes de volver a México”, gritó Frederiksen para luego hacer que nos rajaramos media cara a puñetazos a ritmo de “Last One To Die”, “Dead Bodies” y “Bloodclot”.

Kevin Bivona, organista de la banda The Interrumpters, miembros del sello discográfico Hellcat records propiedad del guitarrista Tim Armstrong fue presentado por el cuarteto con una muy particular frase que todos repetimos al unísino: “Chinga tu madre, Kevin”. Pero en medio de la cagadera de risa se rifaron “Old Friend” y lo que chingó a su madre fueron las narices de unos cuantos en tremendo slam.

Rancid bandera mexicana

Rancid bandera mexicana

El final era inevitable, lo sabían, lo sabíamos, pero trataron de que nos doliera lo más posible para jamás olvidarnos de Rancid, así que llegó el último slam de la noche con la pieza “The Bottle”, no tocada en ninguna parte del globo desde 1996 según Tim, “St. Mary”, “Tenderloin” y “Honor in all we know”.

¿Han sentido que un acorde recorre desde la punta de sus pies hasta su cabeza, pasando por el alma, el corazón y el recuento de los daños? Algo así se sintieron las primeras notas de “Fall Back Down”. Hasta entonces nos acordamos del callado, impredecible y genio Matt Freeman al bajo.

“Esta es la canción que cambió nuestras vidas”, expresó Tim para luego recetarnos “Time Bomb”, seguida del himno “Ruby Soho”. No importa cuando veas esto, acabas de leer historia. ¿Estuviste ahí? Eres parte de la historia.

“Gracias México”, se despidieron. Enseguida bajó Tim para saludar a sus fieles fanáticos, a sus amigos mexicanos. Gracias a ustedes, Rancid.

ASÍ LO VIVIÓ EL PÚBLICO:

1st time in México💥 …. #RancidPunx #Rancid #VL17

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No soy guapo como Brad Pitt ni simpático como Chespirito.


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