¿Vale la pena ir al antro, güe? (En la CDMX)

1.- El martes -sí, entre semana- me fui con unos amigos al Rhodesia. No soy mucho de ir a antros, pero me prometieron unos buenos chupitos a 35 pesos y pues vámonos…

2.- Hace un mes celebré mi cumple en el Barezzito de Polanco, porque ya estaba harto de las reuniones en mi depa y quería algo diferente…

3.- Hoy en la tarde me subí al metro Insurgentes dirección Pantitlán en hora pico…

Empiezo con estas tres anécdotas, porque todas tienen el común denominador de estar rodeado de cuerpos extraños que te arriman sexo, sudor y lágrimas. Ruido por todos lados y pocas ganas de divertirte. Y es que salir a vivir la noche de la Ciudad de México puede no valer tanto la pena… ¿O sí?

La entrada

Felizmente íbamos acompañados por la amiga de un amigo, niña súper conocida en el mundo mirrey y junior, a pesar de que ella no lo es. Nos dejaron pasar como en las pelis:

—Qué pedo Mau, venimos seis. ¿Nos das chance?

—Chécalo con él.

—Si ya sabes quién soy, pues sí, pero yo no mando.

—Órale va… Que sí, que por el otro lado.

—Órale mi Mau…—, algo así fue la conversación. Sin embargo, los mortales de la otra fila tardaban hasta 45 minutos para poder entrar y ya era la una de la mañana… ¿Lo vale?

El precio

Nos pedimos una copa de ron por $110 y nos sirvieron agua con hielos. Me cae. “Es la medida, carnal”, lo único que atinaba a decir el barman. Lo mismo con el whisky y la cerveza -caliente-. ¿Lo vale?

El bailongo

Ya en otros artículos me he confesado naco de corazón. Siempre que voy a un antro fresón, me mentalizo a que no pondrán las cumbias viejitas que tanto me gustan y que no podré bailar. Practico mis mejores -dos- pasos de punchis punchis y listo.

Pero es tristísimo intentar si quiera moverte dentro de la pista, ya no digamos intentar danzar con ganas porque ya andas tirando el trago del de a lado o ya te están reclamando porque “rozaste a mi novia cabrón, no te pases de verga”. ¿Lo vale?

La salida

La Ley de Establecimientos Mercantiles de la CDMX establece que centros nocturnos, bares y discotecas (jaja ¿quién sigue diciendo discoteca?) deben cerrar a las tres de la mañana. La mayoría respeta, así que a esa hora cierran las puertas y te dejan salir una media hora después. Por eso nacieron los famosos aftersssss… pero luego los OXXO dejaron de vender alcohol después de las 12 y entonces todos sufrimos. ¿Y ahora? Nos hubiéramos quedado en casa y nos salía más barato. ¿Lo vale?

Los tacos

Porque fiesta sin bajón no es fiesta. Y salir a comer tacos es tradición en cualquier parte de la CDMX.

Pero #PorqueHipsters, lo mejor que encuentras es una orden de cuatro tortillas con un pedazo de rib eye steak por 50 pesitos. O mejor aún, los que andan por Polanco que cuestan 40 cada uno. Olvídate de los 5×20 de metro Mixiuhca. ¿Lo vale?

Pues ahora sí que cada quién, diría el conocedor. Y es que esta ciudad es multicultural, multiracial, polisocial, polieconómica y demás palabras inventadas que la definan. Hay para todo. Seguro tú conoces antros, bares y pulcatas con buen ambiente y donde puedes andar rebotando lonja con el de a lado sin problema.

Hoy que estamos siendo reconocidos como el París de América Latina, nuestra cultura nocturna debe sacar lo mejor de sí y dar de qué hablar al mundo… o seguir sirviendo agua con hielos y ver cómo nos va.



Fundador y Director de Capitalino Errante. Periodista, escritor, fotógrafo, viajero. Puedes hablar mal de mí en twitter.com/eder_bay.


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