80´s, 90´s, dosmiles y el futuro

Generación Y

Foto: Slideshare

 

De ninguna manera pretendo ser portavoz de una generación, pues ¿qué son esas clasificaciones, muchas veces, inservibles? ¿O quién soy yo para asumirme como tal? Sin embargo, existe en mí la necesidad de decirlo, pues todos los días, con base en la observación y convivencia, descubro en mis contemporáneos raras avis y autómatas homogéneos.

En las calles me encuentro jóvenes de mi edad con un gran sentido común y de convivencia social, personas que no le entran al juego de afilar los codos para agarrar asiento en el transporte público u ofrecen ayuda al de enfrente, sea cual sea la condición económica o la edad que tenga; una nueva generación que se desea construir como auténtico ciudadano.

En contraparte, existe una generación de lagartijas y dinosaurios que va de los años ochentas para atrás, gente que nació fuera de la era del internet y las redes sociales, de las cuales, algo que agradecer es el vasto contenido de reflexión social que se comparte. Poco a poco, el barbarismo de aquellas viejas sanguijuelas que crecieron  consumiendo muchísimo programa basura, el cual no les permitió desarrollar una conciencia civil, se va desplazando gracias al empuje de los más jóvenes.

En cualquier lugar público se reúnen estas dos generaciones donde aún son mayoría los vejestorios que ya vieron truncados sus sueños y los delincuentes que no tuvieron el acceso a la delgada iluminación de la conciencia. A pesar de ello, y por complicado que parezca, los mejores ciudadanos nos debemos encontrar y, como dice mi amigo Diego Emiliano, generar comunidad.

La generación de los dosmiles, sea como sea que los sociólogos la apoden, no la conozco; desafortunadamente he sido víctima del tiempo y ya no asisto a la secundaria o a la prepa. Sea como sea, mientras nosotros, los de los noventas, desplazamos a los imbéciles, los pubertos, por desgracia, pronto nos eliminarán a nosotros, pues paradójicamente el internet los está volviendo figurillas de plástico inservibles, porque consumen, debido a su corto criterio por la edad, la misma basura que los de los ochentas, pero regurgitada.

Tal vez, el futuro de una sociedad más lúcida está en mi generación, pues de los ciudadanos depende esto mismo, no de los gobiernos actuales, sino de nuestra capacidad en el presente de consciencia, reflexión y por lo tanto, cultura y educación. Pero los resultados no se verían hasta dentro de cincuenta años, cuando ocupemos puestos importantes, aunque hoy este panorama nadie lo piensa, pues las ráfagas de publicidad y entretenimiento vacío nos envuelven y no nos dejan detenernos a meditar; esto, en los próximos años, lo pagaremos.

 

**Las opiniones aquí vertidas son responsabilidad del autor y no son necesariamente compartidas por Capitalino Errante**

@mauricioneblina



(Ciudad de México, 1993) Estudió Ciencias de la Comunicación. Ha colaborado en en el fanzine Punkroutine y en las revistas Prólogo, Palabrerías, A Buen Puerto, Operación Marte, Revés Online y Tierra Adentro.


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