Ante la tragedia y antes de compartir, verifica (no seas como ellos).

En situaciones de emergencia, el flujo de información precisa y prudente puede salvar vidas (o al menos no entorpecer las labores de rescate).

Después del sismo del pasado 19 de septiembre de 2017, las redes sirvieron como alternativas a las vías tradicionales de comunicación, y los internautas vieron a bien utilizarlas para pedir ayuda, víveres, solicitar información de los servicios de emergencia, y alertar sobre posibles nuevos derrumbes.

Sin embargo, la gran afluencia de información sin verificar llevó a la propagación de rumores y demás información falsa. Por ejemplo, una supuesta réplica que fuera a ocurrir momentos después del primer movimiento telúrico. Pronto, varias instancias salieron a desmentir esto rápidamente (la UNAM por ejemplo).

Este tipo de confusiones en momentos de gran estrés son comunes. Tan sólo al siguiente día, el 20 de septiembre, en medio de las labores de rescate y remoción de escombros, cuentas de Twitter comenzaron a prevenir sobre el “inminente derrumbe” del edificio Canadá (Insurgentes Sur 300) y El Plaza.

Sin embargo, pronto fueron desmentidos los rumores respecto a ambos edificios.

Eder Bayuelo, director de Capitalino Errante, desde el edificio Canadá (donde también vive).

 

Desde Capitalino Errante hacemos un llamado a la sociedad civil (a los medios no, qué se puede esperar de ellos). Cuiden la información que compartan, procuren ser precisos con datos tan importantes como la fecha y hora, ubicación, lista de víveres, y vías de transporte. Si una vida puede ser salvada en cuestión de segundos, la ayuda y la atención debe ser dirigida a donde más se necesite.



Escritor, estudiante de comunicación. Fan de la vida, los libros, la música y un buen café.


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