Entrevista con Rubén Imaz en el marco de Black Canvas.

Rubén Imaz presenta Tormentero en el marco de Black Canvas el Festival Internacional de Cine Contemporáneo organizado por la Universidad de la Comunicación a llevarse a cabo del 19 al 24 de septiembre. Platicamos de hacer cine, la independencia creativa, y cómo mostrar películas en la Ciudad de México.

entrevista con rubén imaz en el marco de black canvas

Foto: Cinepremiere

¿Cómo encuentra su lugar este festival entre tantos otros que hay en la ciudad?

Yo creo que lo encuentra en una de las colonias que más gentrificación tiene esta ciudad. Es culturalmente muy activa, intelectualmente muy profunda, históricamente rica y yo creo que está en un lugar perfecto. Creo que la apuesta es correcta.

El público está aquí afuera, es un público que no siempre tiene esta oferta a su alcance.

Hablas de la audiencia, ¿pero no son las mismas personas las que siempre van a ver las películas en los festivales?

Yo creo que ese público existe, pero yo creo que los festivales en esta ciudad, que es tan grande, el público es “normal”. El ama de casa, el taxista, el médico veterinario, el estudiante. En eso está apostando, más que en llamar a la industria mexicana y que posemos para la foto los mismo “weyes de siempre”.

De las temáticas de las películas que se exhiben, ¿qué elemento crees que llama más la atención? Siendo que algunas son tan experimentales

Yo creo que esa etiqueta se ha quedado mucho. Sería como llamar “experimental” a algo como Vivaldi, sin tomar en cuenta que cualquiera lo puede disfrutar. A lo mejor yo decido entrar a una función y me aburre, pero a ti te divierte, o viceversa. Yo creo que esa es la palabra que este tipo de festivales ayudan a cambiar.

Pongo mis manos por la programación. Apuesto a que si se meten se van a sorprender. Es cine muy interesante, solo que no cumple con el perfil que está estandarizado hoy en día.

Entonces ¿qué tipo de cine haces tú?

Yo pretendo hacer arte, ya decidirá el público si lo logro o no. No tengo objetivos en términos de grandes remuneraciones económicas, no creo que ningún de los cineastas de Black Canvas tengamos esos objetivos.

No son películas que repitan fórmulas, que estemos acostumbrados a ver. Pasa mucho en el documental, aquí hay documentales de exiliados en Siria, cosas que las que no siempre estamos en contacto.

¿Cómo diferenciarías tus objetivos de los “otros cineastas”?

Yo ahí pondría la independencia. Yo hago las películas que quiero hacer, hablo de los temas que quiero tocar, me pierdo en las reflexiones que me quiero perder. Mis decisiones siempre responden a algo interno, nunca a elementos externos. Yo prefiero meterme a la selva, sacar el machete y abrir mi camino.

Yo creo que ese es el cine independiente, las decisiones no dependen de un tabulador de mercados, dependen de uno mismo.

Digo, porque como productor en México casi se depende del dinero del Estado. Aunque si he trabajado sin ese tipo de apoyos, pues también existen, gracias a que en México hay una gran tradición de industria fílmica.

Dejando de lado lo económico y tu proceso creativo, ¿de qué sí eres dependiente?

Definitivamente de los espacios. Creo con tristeza que la exhibición de un filme alternativo, artístico, en salas de cine va a tender a ser cada vez menos, va a ser para clases altas. Se está abriendo “el universo del internet”. Aunque es un arma de doble filo, siempre ha sido un democratizador, y creo que ahí se podrán encontrar todas estas películas.

No es que sean piezas de museo, o aburridas, o difíciles de encontrar. Son sencillamente películas que no responden a la necesidad del mercado. Creo que va a ser una nueva ventana.

¿Entonces piensas que los cineastas independientes deban buscar hacer cine para internet?

Yo recomiendo que un cinéfilo se compre un proyector en lugar de una pantalla para emular la experiencia de ir a una sala. Mi generación si conoció bastante más las salas, si tuviera dinero yo pondría un cine, pues sí creo que sea un buen negocio en la Ciudad de México.

No creo que tengamos que hacer películas para internet, pero sí hay que saber que es muy probable que sea la ventana donde tu película va a terminar.

¿Hace falta que los cineastas empiezan más como empresarios para ganarse su lugar?

Yo creo que los hay, pero también es una aventura bien difícil. Decir “voy a hacer un éxito comercial a nivel internacional” lo han logrado 7 películas en este país. Yo creo que es un gran reto, mis respetos para quieren hacer eso. Yo creo que cada año hay gente que lo intenta.

Lo que pasa es que tu pregunta tiene un cauce. Casi no hay cineastas que apuesten a eso porque casi ninguna lo logra. En cambio uno apuesta a ser visto en festivales, y ser reconocido que tiene amor por la técnica y lenguaje del cine.



Escritor, estudiante de comunicación. Fan de la vida, los libros, la música y un buen café.


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