El Show de los Polis: El Incidente en la Marquesina previo a la presentación de Bostich + Fusible en Revolución.

25 mil personas nos reunimos para despedir el Año Dual Alemania – México. Pero, ¿qué tiene que ver Bostich y Fusible del Colectivo Nortec con estos dos países?

Foto Michel Emmanuel

Después de la lluvia, los empujones, el baño por 6 pesos, y el despliegue de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de la ciudad (con el objetivo de salvaguardar el orden) la impaciencia crecía. Los charcos de lluvia y bebidas alcohólicas incomodaban a la gente. Algunos esperaban desde las 6 de la tarde, hora en la que comenzaron a acceder.

Las máquinas de humo que amenizaban el acto de Shclachthofbronx también disfrazaban el humo de los consumidores de tabaco y cannabis. Entre los grupos de amigos se veía surfear las charolas de los vendedores: nieves, cigarros, dulces, etc.

A las 8:30 de la noche nada podía impedir que el dúo de música electrónica comenzara a tocar, hasta que se dio un aviso que pedía a una Fulana de Tal que quién-sabe-qué. El alboroto impidió que cualquiera pudiese escuchar lo que la persona detrás quiso decir. Acto seguido, una Fulana-de-Tal se subió a la marquesina del edificio en Alcazar esq. De la República ¿Se trataría de la misma?. Otro alboroto, esta vez en festejo-bulla por su atrevimiento.

Y ahí pudo haber acabado, sin embargo, como reza el dicho de origen anglosajón: Mono ve, mono imita. Otra, y otra, y otro, y otra, y otro. La marquesina se llenó de Fulanos de Tal, para quienes se generaron nuevas bullas, gritos, señalamientos o festejos (depende del lado en que estabas).

No a pocos se nos debió pasar por la cabeza “que no se vaya a caer, podría lastimarse a ella o a otros” o el sintético “se va a romper su madre”. Alguien en la cadena de mando del equipo organizador del evento pensó lo mismo, pues no pasó mucho hasta que un policía, apoyado de un poste, emergió desde la multitud para pedirles/gritarles que se bajaran.

Otro bulla, pero ahora con otros tonos: burla, desprecio, desdén. A los pocos segundos el canto “¡Que se suba! ¡Que se suba! ¡Que se suba!” resonó. Y, después de un ligero forcejeo, se subió, camino hasta donde el grupito estaba sentado y comenzó a jalonear a una de las fulanas. Más bullo y las primeras pedradas de cartón. 

“¡Puto! ¡Puto! ¡Puto! ¡Puto!”

Otro ‘poli’ apareció en escena, y de las primeras ventanas del edificio más y más.

“¡Putos! ¡Putos! ¡Putos! ¡Putos!”

Uno a uno, comenzaron a bajar. Es difícil decir si les costó más llegar hasta ese lugar o sacar a los pequeños alborotadores. Algunos respondería por la segunda opción, pues la gente aún estaba entretenida con el Show de los Policías, dos de los cuales aún no podían bajar de la marquesina, cuando el tan esperado dúo anunció su llegada.

¿Y qué tiene que ver Bostich y Fusible con Alemania y México?

Lo mismo que Kraftwerk, agrupación de la cual uno de sus ex-integrantes fue invitado especial. La tradición de la música electrónica en un evento donde vario consumidor de droga (tabaco, alcohol, azúcar, cannabis) convive en paz. Pero hasta ahí llegó, pues un primer mundo en el que un Estado no deba cuidarnos de lo “peligroso” sigue sonando utópico.

Ya sea el peligro en forma de unos Fulanos trepados en la marquesina de un edificio, o la preferencia por el consumo de algunas sustancias nocivas para la salud. Cuando la mayoría de las sustancias consumidas ahí son aún ilegales, no fue de extrañar que más de la mitad de los ahí presentes odiase a la policía.

Foto: Enrique Galindo

Foto: Ricardo Escamilla

**Las opiniones aquí vertidas son responsabilidad del autor y no son necesariamente compartidas por Capitalino Errante**

 



Escritor, estudiante de comunicación. Fan de la vida, los libros, la música y un buen café.


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